La investigación de la convergencia entre la televisión digital e Internet

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Por Lorenzo Vilches 

A continuación presentamos la primera de una serie de extractos del libro Convergencia y Transmedialidad. La ficción después de la TDT en europa e Iberoamérica, publicado recientemente por la Editorial Gedisa, resultado de la investigación del Grupo Convergetvd durante los últimos tres años. Cada semana les entregaremos partes de los capítulos que podrán encontrar completos en el libro

Este libro es el punto de encuentro entre la investigación sobre la convergencia televisión/Internet liderada por el grupo de la Universitat Autònoma de Barcelona (Convergetvd: instrumentos y mediciones de análisis de la ficción en la convergencia televisiva. Investigación patrocinada por el Ministerio de Investigación y Ciencia. 2010-2012)[1] y los investigadores europeos y latinoamericanos invitados.

El objetivo principal de este libro es ofrecer una valoración internacional y de conjunto sobre el cambio del modelo de televisión y la convergencia con Internet. La investigación, cuyos resultados se expresan en los diferentes capítulos de la primera parte dedicada a España, ha tomado la producción de ficción internacional como eje revelador del estado de la transformación tecnológica y cultural que representa la convergencia. La ficción televisiva, series, telenovelas, existe desde la invención de la televisión. Sus historias, personajes, escenarios y lenguajes ofrecen una rica expresión de identidades culturales a través de un género popular de gran aceptación nacional y mundial. Las series y telenovelas, aún más que el cine, son reveladores de una forma de ser y de vivir diferente según los pueblos y las lenguas cuyo conocimiento es eficaz para entender y aprender de los demás. Por eso, en una era de profunda transformación tecnológica del audiovisual, la observación de la ficción televisiva y su proyección experimental en los productos transmedia representa un instrumento de indudable eficacia para entender también de forma más amplia hacia dónde van los medios, los usuarios y la comunicación en general.

Dos son los temas sobre los que giran los diversos artículos que componen el presente libro y que se completan en la segunda parte, Europa y en la tercera, América.

En primer lugar, el definitivo cambio de sistema de financiación de la televisión debido a la introducción de la TDT y a la crisis económica en Europa, especialmente importante en España. Las expectativas sobre la introducción de la televisión digital se han visto frustradas nada más empezar la migración. Sin embargo, si la multiplicación de la oferta de pantallas digitales en Europa e Iberoamérica no ha pasado de una nueva redistribución de los mismos contenidos y programación, el sector audiovisual podría crecer el doble de los 11.140 millones actuales para antes de 2016 (cf. Digital TV Research).

En segundo lugar, la aceleración de la era transmedia, que aparece como una verdadera alternativa al modelo tradicional de la televisión.

La potenciación de las redes sociales ha permitido la aceleración de un nuevo tipo de producción individual y amateur de ficción. La producción narrativa ha comenzado una nueva andadura aplicando una tecnología ligera y una economía mínima. La irrupción de la webserie y la webnovela (emitidas en YouTube on en la web o enlazadas vía teléfonos con sistema Android), producidas por los usuarios para la red o para vender a la televisión está teniendo un éxito enorme de fans en las redes sociales.

Finalmente, encontramos que las redes sociales relacionadas con la ficción televisiva o Internet están siendo utilizadas como dispositivos de reconocimiento y de identidad.

Es decir, se ha realizado un desplazamiento estructural del espectador al sujeto de la comunicación. El espectador se ha transformado en un usuario en busca de su identidad para convertirse en un sujeto y no sólo en ente consumista. El espectador diluido en la masa de audiencia o público nunca tuvo identidad. La industria publicitaria, a través del marketing transmedia, se esfuerza en crear una identidad del consumidor. Desde ese momento, ¿el espectador como consumidor pasa a ser reconocido como ciudadano de la comunicación? ¿La introducción de la interactividad en todos los ámbitos del entretenimiento, la ficción y la publicidad estarían colaborando en el rescate del espectador como sujeto de la comunicación? El debate crítico está abierto.

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[1] Se trata de una investigación más amplia coordinada por la Universitat Autònoma de Barcelona, y en la cual participan la Universidad de Valladolid y la Universidad Rey Juan Carlos. Otros investigadores procedentes de la Universidad de Málaga y la Universitat Pompeu Fabra, el IFM y la Universidad de Toulouse-le-Mirail completan este equipo de trabajo de tres años de duración.