Reportaje AcademiaTV: El Archivo Fotográfico de TVE

RTVE

Un tesoro de incalculable valor que conserva más de un millón de imágenes históricas

Por Inma Ríos

Una gran historia contada foto a foto. Y es que la televisión no es sólo imagen en movimiento. El archivo Fotográfico de TVE conserva uno de los mayores tesoros que cualquier televisión desearía tener. Pero para que así siga creciendo, un equipo de profesionales apasionados por su trabajo, sigue día a día tomando instantáneas para que con el paso del tiempo este archivo siga aumentando su valor.
La fotografía siempre ha jugado un papel muy importante dentro de la sociedad y dentro de cada uno de nosotros considerándola como un testigo fiel que se encarga de dejar huella y evidencia de los acontecimientos. Esa importancia también la tiene dentro de las televisiones. El archivo fotográfico de RTVE lo compone un grupo de profesionales apasionados por su trabajo. Ellos se encargan de plasmar la realidad a través de instantáneas y dejarlas a buen recaudo para que su uso y recuperación sea lo más ágil posible. De este modo, los archivos fotográficos se han llenado y se siguen llenando de imágenes que forman parte del recuerdo y donde se puede ir observando el paso del tiempo. Y es que el trabajo de este equipo es requerido por muchos programas y áreas que forman una cadena de televisión.

EL EQUIPO

El departamento que gestiona la unidad de fotografía está compuesto por doce personas: siete fotógrafos y cinco documentalistas, los cuales están divididos entre Torrespaña y Prado del Rey. El primer centro se encarga de dar cobertura a todo lo que tiene que ver con los Servicios Informativos y el segundo está destinado a programas.

El día a día de estos profesionales no se centra únicamente en la realización de instantáneas sino que el trabajo va más allá. “Cada fotógrafo en su trabajo diario es el encargado de realizar las tomas de los programas y espacios asignados, hacer el procesado de dichas imágenes y enviarlas a documentación”, comenta Ricardo del Hoyo, responsable de Fotografía de TVE. Porque las fotografías no se archivan tal cual. Éstas son sometidas a un proceso de mejora para corregir los niveles de color, se aclaran zonas y otras se oscurecen cuando es necesario, se les da enfoque y se “envían al archivo con un determinado tamaño”, explica. Una vez realizado este proceso, las imágenes caen en manos de los documentalistas, los encargados de hacer la catalogación y guardado en un gestor documental que administra todo el material llamado ARCA (Archivo de Recuperación de Contenidos Audiovisuales).

UNA FOTO, MUCHOS USOS

El responsable de Fotografía de RTVE es el encargado de gestionar el equipo y organizar el trabajo diario. Prácticamente, el cien por cien de los programas y espacios de la cadena, piden dentro de sus necesidades de producción, la presencia de un fotógrafo. Para organizar el día a día, “en la casa tenemos un sistema de gestión de producción de programas. De esta manera, cuando la producción de un programa detecta sus necesidades las pide a quien corresponda”, comenta el responsable de fotografía.

“El uso de nuestras fotografías es muy variopinto: para prensa, para la página web, como parte del decorado del algunos pro- gramas, para racord de peluquería, maquillaje, vestuario, entre otras muchas”. Por ejemplo, los fotógrafos de este departamento acuden siempre a programas fijos como pueden ser La Mañana de La 1 o Abierto hasta las 2 de RNE. En éste último, la fotografía adquiere un valor especial. Las imágenes las utilizan para la web del programa, donde este medio está teniendo un gran peso, comenta el director de fotografía, porque “muchas personas escuchan ahora la radio por Internet y si además del audio puedes ver las fotos del artista que está cantando en ese momento adquiere un valor añadido”.

Otros programas donde acuden políticos, tertulianos, directivos, actrices… también requieren la presencia de estos profesionales. “Se hacen fotos de todos ellos porque hay que ir actualizando el archivo. Por ejemplo, tenemos un archivo de actores, actrices y directores inmenso desde que empezó Versión Española. Gracias a este trabajo, se puede observar a nivel fotográfico una gran base de datos donde tienes a todos estos personajes en diferentes épocas. Lo mismo ocurre con Cine de Barrio. El valor de un archivo fotográfico adquiere más valor con el paso del tiempo. De ahí que sea tan importante ir nutriéndolo día a día, agrandarlo y alimentarlo para que, con los años, del tiempo siga manteniendo ese valor”, afirma Ricardo del Hoyo.

Entre otros usos, las fotografías son utilizadas también para la realización de decorados ya que las cámaras actuales son capaces de hacer reproducciones de gran calidad. Además, los encargados de construir las escenografías necesitan de estas instantáneas para la presentación de sus proyectos. Es tanto el uso que se da de este departamento que todos los profesionales de la casa pasan por el estudio de fotografía para hacerse las fotos de equipo, imagen corporativa, hasta, por ejemplo, las fotos de los carnets de empleados.

MÁS ALLÁ DE LA FOTO

No cabe duda que el archivo, además de tener un gran valor histórico, tiene un gran valor económico y es que, muchos programas recurren a las imágenes como parte de los mismos.

Desde el nacimiento de la TDT, la proliferación de canales ha provocado una demanda creciente de contenido para poder emitir. “La cadena que tiene un archivo fotográfico tiene un tesoro”, afirma el responsable de fotografía. Por ejemplo, “debido a la gran calidad de imagen que dan las cámaras de hoy en día, los programas cada vez cuentan más con nosotros para utilizar la imagen fija para video. La cabecera de Stamos okupa2 está hecha con fotos”, explica.

Pero no acaba ahí. Las fotografías sirven como contraprestaciones. Es decir, en ocasiones “muchos programas reciben cesiones de vestuario por parte de firmas de ropa que piden a cambio, entre otras cosas, la cesión de fotografías de los presentadores, invitados o famosos con la ropa para su uso promocional”, comenta el responsable de fotografía.

LOS PRINCIPALES DESTINATARIOS

Todos los empleados de la casa a través de ARCA pueden visualizar las imágenes que hay en el archivo para realizar las peticiones de sus necesidades. Pero los principales destinatarios de estas instantáneas son: la dirección de comunicación, que es la encargada de distribuir las fotografías a todos los medios de comunicación; el departamento de Interactivos, que cuelgan las fotografías en la página web de la cadena y comercial y ventas. Éste último hace un uso muy importante de ellas ya que, por ejemplo, “en las ferias internacionales de televisión donde se venden los productos televisivos el material gráfico es muy importante para publicitarlo”, comenta Ricardo del Hoyo.

SI UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS, UN MILLÓN ES UN TESORO. EL ARCHIVO HISTÓRICO

Una gran historia contada foto a foto. Detrás de cada diapositiva, de cada negativo, de cada instantánea, está cómo fue la televisión desde sus comienzos hasta la actualidad. Más de un millón de imágenes se encuentran en este archivo fotográfico que tiene como fin la recuperación y la formación de la memoria visual como parte importante de la memoria histórica. Y es que, RTVE conserva uno de los mayores archivos audiovisuales del país con documentos de gran riqueza e interés. De ahí que el proceso de digitalización que está llevando a cabo este equipo sea fundamental para su conservación y así evitar el riesgo de desaparición.

Moviola se llama el edificio de Prado del Rey donde se encuentra la unidad de fotografía, el encargado de gestionar el archivo fotográfico junto con el equipo de Torrespaña. Imaginar un millón de instantáneas hace pensar en cientos de archivadores, amplios almacenes, cajas… Pero sorprende visitar las ordenas dependencias donde se encuentra este material, ordenado, clasificado y gestionado con delicada minuciosidad.

El mantenimiento y continuo desarrollo del archivo es una labor ardua que requiere de una atención y cuidado constante.

Es difícil datar de manera exacta en qué momento apareció la unidad de fotografía como tal en la cadena pública. Anteriormente a su creación, las fotografías que se hacían, tanto en negativo como en diapositiva, se empezaron a guardar con un cierto orden pero sin seguir un protocolo establecido. “Los antiguos productores guardaron negativos que luego, al existir este departamento, lo fueron dando y llegaron muchos trabajos de aquella época”, comenta Ricardo del Hoyo.

Cuando el actual equipo que compone el departamento se puso a trabajar en la digitalización de los contenidos, el primer trabajo que realizaron fue “un cálculo para ver cuánto material teníamos y en qué formatos, porque estábamos antes un maremágnum de material”, comenta. De ese millón de imágenes que compone el archivo histórico “no todas son válidas para engrosar el archivo una vez digitalizadas”. Antes de la aparición de las cámaras digitales, el fotógrafo tenía que realizar varios disparos para conseguir una imagen buena. “Por eso –comenta Ricardo– nos encontramos con muchos rollos de 36 imágenes, de las cuales no son todas válidas porque pueden salir los personajes con los ojos cerrados o con un mal gesto por ejemplo”.

Cada fotógrafo tiene una previsión de trabajo y cuando el día a día de hacer tomas, documentar y pasar al archivo las imágenes se lleva al día, cada hueco que tienen lo dedican a este proceso de digitalización. “Escaneamos principalmente las diapositivas de 35mm porque el procedimiento es más sencillo. Luego las procesamos para tratarlas y las documentamos. Para que el archivo tenga valor. Si no está documentado no se puede buscar”, explica.

UN TRABAJO EN EQUIPO

El trabajo de digitalización no tiene sentido sin la figura del documentalista. Cuando el equipo actual se puso a trabajar con el material existente se encontraron ante un gran reto por resolver. “Cuando llegamos aquí no había un inventario y no se sabía lo que había. Estaba correctamente guardado pero era un material que no se podía recuperar de manera eficaz. La tarea previa ha sido ver qué hay y hacer un inventario” comenta el documentalista Santiago López. A día de hoy, los documentalistas conocen el cien por ciento del fondo, y lo más importante es que está localizable.

Pero ante tanto material, ¿por cuál se empieza? Pues bien, la documentalista Cristina Pérez explica los dos procedimientos que se siguen a la hora de digitalizar el material: “La primera es hacerlo de forma sistemática donde se coge una serie y se digitaliza en función de diversos criterios que podamos tener en cuenta. Por ejemplo, de esta forma hemos digitalizado la serie La Edad de Oro o La Bola de Cristal, entre otras. La segunda opción es digitalizar en función de las peticiones puntuales que llegan”, afirma.

Cuando se cumplió el aniversario de la serie Verano Azul “recibimos muchas peticiones por parte de los programas. Teníamos mucho material y tuvimos que hacer una selección para los diferentes usos que querían hacer de las imágenes”, comenta Santiago López. “Muchas imágenes han sido difícil de identificar porque son muy antiguas”, comenta Cristina Pérez y, además, no se tenían datos de ellas. “Entre todos, hacíamos puestas en común para identificar las personas que salían en las instantáneas”. Pero, además de los documentos propios de la cadena como las colecciones generadas por los profesionales y programas de TVE, el archivo histórico conserva documentos que han sido donados o transferidos por particulares o instituciones. Debido a su importancia, destacan los archivos fotográfico del periódico Pueblo, los del retratista Franzen, de la Casa Real y los fondos históricos de finales del siglo XIX y principios del XX. Propios de RTVE, los más antiguos provienen de finales de los 60, como son los dramáticos. Además, hay programas de los cuales se conservan fotografías y no video. Por ejemplo, hay imágenes del 1,2,3 y no se conservan grabaciones. Pero los armarios y estanterías no guardan sólo este material. Todas las imágenes de las producciones externas también son catalogadas.