Sebastián Arrau: De guionista de telenovelas a director de cine

Por M. Ignacia Martínez C.

Este conocido guionista chileno de televisión da sus primeros pasos en el mundo cinematográfico. Hace algunos meses, en el marco del 15º Festival Internacional de Cine, estrenó a sala llena su ópera prima: Muñeca.

Dueño de exitosas fórmulas televisivas como Machos, Papi Ricky y Tentación, logró colocar temas controversiales como la ausencia de la madre, la homosexualidad, el machismo y el poder, en una señal televisiva muchas veces muda ante estas temáticas, por su carácter conservador (Universidad Católica, TV)

Hoy, ya incursionó como realizador con su primera obra: Muñeca , la cual no se escapa de estas temáticas controversiales que dan para hablar en cualquier parte. Sí, porque con una nomenclatura perfecta entre la risa y el drama, Arrau presenta a Muñeca como una comedia, sin embargo, su sustento principal la transforma en un drama de aquellos.

“Muñeca es un proyecto que vengo trabajando desde el 2006. Narra la historia de dos amigos: un gay llamado Pedro -interpretado por Benjamín Vicuña- y un heterosexual –con el nombre de Manuel y en manos de Marcial Tagle-. La historia da inicio cuando Manuel prepara a Pedro una cita a ciegas con Gabriela, una española a punto de cumplir 40 y que desea ser madre con un hombre que cumpla sus condiciones. Este hombre es Pedro, sin embargo, él no toma la situación a la ligera como Manuel, quien sólo trata de cambiar el rumbo de la vida sexual de Pedro”, explica Arrau.

Periodista: ¿Cómo logras hacer una comedia con temas delicados sin que estos pierdan su esencia?

Sebastián Arrau: Yo siento que mi película es un dramón. Creo que en la vida las cosas no son tan terribles, uno vive y todos los grandes dramas son grandes en el momento, pero uno al final se puede reír y hasta hay momentos más livianos. Por ejemplo, la escena de la cama es terriblemente dramática, pero con humor negro, porque uno se ríe por la situación incomoda que se da ahí entre Pedro y Gabriela. También se ríe porque la película está anticipada como una comedia, entonces la gente tiene la predisposición de irla tomando como tal. Ahora, si esa escena de la cama la pones sola, sin música, sin saber que la película es una comedia, sin nada, es terrible, o sea, un tipo angustiado tratando de hacerle el amor a una mujer y que no funciona, no tiene experiencia y es torpe y que ella lo ayuda; él homosexual y ella queriendo hacer de él, el padre de su hijo. Bueno, esa es la gracia que tiene esta película, las situaciones van dando esta cosa extraña y este humor distinto.

P.: Antes, ya habías tocado el tema de la homosexualidad en Machos. Ahora, tocas la paternidad homosexual ¿A qué llamas con estos temas en tus realizaciones?

S.A.: La verdad es que yo pienso que hay mucha gente capacitada para ser padre independiente de su condición sexual. Creo en que debería ser un derecho el que los gays tengan la libertad de poder adoptar un hijo si lo quieren y si se encuentran capacitados para ello, al igual que las parejas hetero, donde hay algunas que si están capacitadas para hacerse cargo de un hijo y hay otros que no. Muñeca levanta este tema y llama a su discusión.

El film, lleno de manipulaciones, humor un tanto negro, intrigas, secretos, traiciones, romances y sexo, se desarrolla durante un asado en el día de las elecciones presidenciales 2005, las que arrojan como resultado a la primera mujer presidenta para Chile. En ese momento y en ese lugar dos amigos treintones, una cuarentona y una adolescente de 17 años, empiezan a revisar sus vidas sin ni siquiera darse cuenta.

Es así entonces como el film se desarrolla el día en que Bachellet llega al poder “Porque es una metáfora que explica bien lo que es un país que cambia y las expectativas que esto despierta en las personas”, explica Arrau.

P.: Considerando el éxito de tu debut con Muñeca , marcado por la sala repleta y aplausos prolongados, ¿te quedas en el cine?

S.A.:Vamos a ver, yo creo que sí. Es que en el cine todas las etapas son muy entretenidas, la edición, la filmación, el guión, todo.

P.: Pero imagino que la decisión no pasa por falta de ideas o iniciativas…

S.A.:Por supuesto que no, las ideas siempre están. El problema es el tiempo. Hacer cine es mucho tiempo, mucha plata, por eso lo comparo con la amante difícil, esa que te exige tiempo y plata y que aún así no puedes dejar. Ver una sala llena, ver que la gente se entrega a la película y poder regalarla a un público en su totalidad y después de tanto esfuerzo, es lo que te pone feliz. Así que por supuesto que quiero seguir en el cine, yo creo que vale la pena y creo que hacer películas que de repente dan una mirada al país es importante.

Cine de guión: film al servicio del texto…

“Muñeca fue escrita pensando en hacer algo simple de ser producido. De hecho, es una película donde nos demoramos 15 días en terminar. La idea era que se explotaran las actuaciones, los diálogos, las expresiones”, contó Arrau.

P.: ¿Cuánta diferencia existe entre un guión televisivo y uno cinematográfico?

S.A.:Los guiones de televisión los hago en uno o dos días y uno los va pasando porque vienen los siguientes, convirtiéndose esto en un trabajo muy efectista; son guiones que el impacto es del tipo: te voy a matar. O sea, mucho más fuerte y rápido. Este guión –de Muñeca - está mucho más revisado, le di vueltas, lo volví a escribir, lo volví a revisar, así que tiene mucho más tiempo y por lo mismo, agarra mayor profundidad.

“En el cine yo soy un niño de pecho y la televisión es completamente distinta pero, en la cosa artística, uno nunca sabe que va a pasar y es la gracia también, porque si uno supiera de una fórmula genérica, se utilizaría eso por todos y en todas partes. La gracia de esto es que de repente llega al público y a veces no, a veces conmueve y otras no”, acotó el guionista y ahora director.

La otra cara de la muñeca…

En un escenario televisivo donde el nombre de una teleserie nocturna triunfa por sí solo, obligó a la señal católica a probar suerte con estas y que mejor que en manos de Arrau.

El proyecto, supone contar la vida de la mujer de un político, marcando énfasis en la sed de poder, posición y renombre en la sociedad.

P.: ¿Por qué la recurrencia con la política?

S.A.:Es el tema del poder el que me da más vueltas en realidad, la política es como una justificación del poder.

Primera dama, es el nombre tentativo de esta apuesta televisiva nocturna desarrollada por Arrau desde Nueva York: ciudad grande, glamorosa e inspiradora para el director y, no es menos, pues ya desarrolló un guión para EEUU en los cinco meses que lleva en aquellas tierras. “Espero quedarme unos años por acá ya que para escribir, es fundamental renovar ambientes y personajes, así uno se inspira”, concluyó.

Con 33 años de vida ya logró hacer su aporte al séptimo arte, al cual piensa, repiensa, no entiende, pero ya ama: “El cine es una amante: infiel, clara, impredecible. Uno no sabe porque sigue a su lado. Conocí recién a esta amante y ha sido bastante exigente, me ha traído bastantes problemas, bastante insomnio, pero también en momentos como estos entiendo porque uno sigue cerca del cine. Esta adrenalina, esta emoción, este entregar y recibir, es lo que obliga a continuar con esta relación complicada pero maravillosa”.